5 posturas de yoga para empezar mejor el día
Daniel Santos Tras un estudio realizado en la Universidad de California en el que se analizaban los efectos del yoga en el bienestar subjetivo, se llegó a establecer que las personas que practicaban yoga presentaban mayores niveles de bienestar mental, salud física y bienestar subjetivo en comparación con los que no practicaban.
Cada año son más las personas que practican este deporte debido a los numerosos beneficios que aporta, por eso, en este artículo, te desvelamos 5 posturas de yoga para que comiences mejor tu día:
Postura de Tadasana
La postura de la montaña es la base para muchas otras asanas. Para realizarla, párate con los pies juntos o separados a la altura de las caderas, y abre los dedos para conectar con la tierra. Deja piernas firmes, rodillas activas y abdomen hacia adentro. Abre tu pecho, extiende los brazos y déjalos justo al lado de los muslos. Ahora estira la espalda sin levantar los hombros y mira hacia adelante. Relájate, disfruta de la respiración, aquieta la mente y conecta con el presente.
Trikonasana
Esta postura te permite estirar los músculos laterales del cuerpo y mejorar la flexibilidad de la columna vertebral. Desde la posición de pie, abre las piernas a un ancho mayor que las caderas, gira el pie derecho hacia afuera y estira el brazo derecho hacia adelante. Inclínate hacia el lado derecho y coloca la mano derecha en el tobillo, pierna o suelo, mientras levantas el brazo izquierdo hacia el cielo. Repite de lado contrario.
Perro boca abajo
Desde la posición de cuatro apoyos (rodillas y manos en el suelo), estira las piernas y alza los glúteos hacia el techo, manteniendo las manos firmes en el suelo. Tu cuerpo debería formar una V invertida.
Postura del niño o Balasana
Desde la posición de cuatro apoyos, siéntate sobre tus talones y estira los brazos hacia adelante en el suelo, bajando tu frente hasta el suelo. Esta postura es restaurativa y ayuda a liberar la tensión en la espalda.
Uttanasana
Esta postura de yoga ayuda a aliviar los dolores de cabeza, disminuye el estrés y previene el insomnio.
Para hacerla: de pie, separa los pies a la altura de las caderas y flexiona el tronco hacia delante. Las manos deben apoyarse en el suelo, pero si no llegan puedes rodear las piernas con ellas.